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"El hoyo 18 fue una presión gigante, límite"

20 de enero de 2015 10:30 AM
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la tercera / Apenas unas horas después de sacudir Chile, de proclamarse campeón del Campeonato Latinoamericano Amateur de golf, en Buenos Aires, y asegurarse su presencia en el Masters de Augusta, el segundo chileno en conseguirlo, Matías Domínguez atiende a La Tercera en un hotel de Buenos Aires.

En ese momento estaba con una presión gigante. Creo que es límite de lo que uno puede llegar a estar nervioso. Me decía a mí mismo que siguiera haciendo la rutina de siempre, tratando de enfocarme en el momento, pero ya nada me salía natural. Controlar los pensamientos se me hizo imposible.

Literalmente es mantenerse en el presente. Tratar de no pensar en el futuro y evitar que eso afecte el presente. Una de esas estrategias, como comenté, es cantar, porque eso te trae recuerdos de otras situaciones y te saca de donde estás. La clave está en someterme a mi estrategia. Y no me refiero a cosas técnicas. Por ejemplo, me someto a tener que sonreír el día entero o a ser positivo todo el día. Es someterse a algo que esté bajo tu control. Por ejemplo, yo no puedo controlar que la pelota termine en cierta parte o que caiga siempre donde quiero. Mucha gente se plantea cinco birdies por ronda y, cuando no lo logran, aparece la desesperación.

Traté de no hacer eso nunca, pero finalmente eso me pegó en el hoyo 14, cuando le saco a Alejandro Tosti tres palos de ventaja con cuatro hoyos por jugar.

Estaba hecho bolsa, lo único que pensaba era: “Tengo que meter esta pelota en el hoyo como sea”. Después, cuando entra la pelota, me puse a pensar en la emoción que debían estar sintiendo mis amigos, profesores y mi familia; pensé: “lo hicimos, finalmente lo hicimos”.

Sí, porque pasaron de ser algo más que el apoyo de Tosti. Uno percibía cómo trataban de meterse en el juego. Gritaban cuando iba a pegarle a la pelota, cuando en ese momento todos debían estar callados.

En la segunda jornada logró la mejor ronda, con −7 ¿Qué tan importante fue ese día?

A partir de ahí entré en algo que nosotros llamamos in the zone, que es un momento en que no te acuerdas de nada de lo que haces, todo va pasando y simplemente vas tiro a tiro. En un punto ya no me importaba fallar, sabía que iba a recuperarme.

Quiero aclarar que yo iré como aficionado, porque ir como profesional es otro cuento. Ir como profesional es una vida de trabajo. Yo tuve la ventaja que otros no tuvieron, que es que este campeonato se haya hecho. Obviamente es increíble igual ir allá y jugarlo, pero esto no estaba mis planes, me saqué la lotería. Mi meta será pasar el corte y disfrutar.

Chile tenía en este campeonato cinco top 500 del ranking amateur, pero por otro lado el Chile Classic casi no se logra armar para este año por falta de recursos ¿Qué opina sobre este tipo de contradicciones?

El apoyo al golf chileno es muy vago. Hay mucho talento que no se ha aprovechado y quienes han logrado tener una carrera lo han podido hacer únicamente gracias a su propio esfuerzo y al de la gente que los rodea.

Nos ha ayudado y hace el esfuerzo, pero igual no tienen los recursos suficientes para empujarnos más. A veces tenemos que ser nosotros los que les empujamos a ellos. Les decimos “traten de ayudarnos acá” o “por qué no nos tratan de conseguir invitaciones allá”. El golf necesita mucha ayuda, Chile se está perdiendo mucha gente talentosa. Yo tuve amigos que tuvieron que dejar este deporte, porque, por ejemplo, los colegios no les daban facilidades para practicarlo.

Tiene el estigma de deporte elitista. ¿Cómo se acerca el golf a las personas?

Creo que eso es un proceso muy largo, hay que cambiar el switch en la cultura del deporte en Chile. Creo que poco a poco va cambiando. Este campeonato ayudará a que los chicos entre 10 y 15 años practiquen para poder jugarlo y traten de llegar al Masters. Pero no sé si el poco apoyo es por falta de caridad de parte de los que pueden ayudar o por problemas en la administración de los recursos.

Esto viene de antes. Juan Cerda ganó el Orange Bowl hace dos años, el año pasado lo hizo Joaquín Niemann, ahora yo gané acá y los chicos están ganando mucho afuera. Creo que todo eso va creando una pelota, una avalancha que algún momento hará que alguien, ya sea un líder del deporte o un político, diga: “Hagamos algo, porque Chile se la puede”. Los chilenos están demostrando con resultados su nivel, entonces, apoyémoslos. Ojalá esto sirva como ejemplo para los chicos que vienen y también para abrirle los ojos a la gente que no cree que estamos listos para las grandes ligas.

Fuente: entornointeligente.com

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