Referéndum en Cataluña: Violencia y centenares de heridos asombran al mundo

2 de octubre de 2017 11:15 AM

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El mundo quedó perplejo ayer con escenas impensables en una democracia europea, en este caso, la española. Personas arrastradas de un lugar a otro, mujeres arrojadas al suelo y arrinconadas a patadas, adultos mayores ensangrentados, policías golpeando a bomberos que habían acudido a defender locales de votación, efectivos de la Guardia Civil ahorcando a cuanto individuo le salía al frente, locales abiertos a golpes, marcha de catalanes expulsando de su territorio a patrullas y agentes de seguridad.

La celebración del anunciado referéndum de independencia en Cataluña, anulado por el Tribunal Constitucional, declarado ilegal y combatido con todas sus fuerzas por el gobierno español, dejó un domingo que marcará la historia contemporánea de España y quizás de toda Europa.

La Generalitat había convocado 5.343.358 catalanes a las urnas. Finalmente informó que fueron 2.262.424 los votos emitidos. Antes, la Asamblea Nacional Catalana había considerado que un millón de votos sería un éxito ante las adversidades que habían enfrentado desde días antes, como requisas de actas, cierres de locales, detenciones, etc. por parte del gobierno de Mariano Rajoy.

El mismo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al final reveló los resultados de una de las jornadas de votación más duras y violentas de los últimos tiempos.

¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?, fue la pregunta de la consulta.

Respondieron por el Sí: 2.020.144 (90,09 %); por el No: 176.565 (7,87 %); En blanco: 45.586 (2,03 %); Nulo: 20.129 (0,89 %).

“Con esta jornada de esperanza y también de sufrimiento, los ciudadanos de Cataluña nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de república”, afirmó el líder catalán.

Puigdemont y todos los consejeros del Govern se presentaron en público para afirmar que trasladarán al Parlament el resultado del referéndum, lo que abre el camino a una declaración unilateral de independencia.

Mariano Rajoy no se quedó callado. Luego del cierre de las urnas, responsabilizó al Govern catalán de los incidentes y anunció que acudirá al Congreso para debatir el desafío independentista. Convocará a todos los partidos (incluidos los nacionalistas) para afrontar juntos las consecuencias de la consulta.

“Mañana hay que empezar el restablecimiento de la normalidad institucional”, señaló. “No cierro ninguna puerta, nunca lo he hecho. No podemos permitir que la concordia se sustituya por el chantaje de unos pocos. Les he pedido muchas veces que rectificasen y no han querido. Esperemos que lo hagan ahora y no se empecinen en el error”, añadió en lo que podría verse como una mano extendida a los independentistas para dar con una solución.

Pero, por lo general, desde Madrid, muchos repetían el argumento de Rajoy: “hoy no ha habido referéndum de autodeterminación”.

Desde el Govern predominó el rechazo a la acción policial. El vocero catalán, Jordi Turull, lo sintetizó: “Lo que de la policía es un auténtico escándalo, una salvajada. El Estado español se ha situado en una situación muy compleja ante el mundo”. El consejero Raül Romeva afirmó que buscará contactos con los estados miembros de la UE para que el Consejo Europeo sancione a España.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, fue durísima. Llamó “cobarde” al presidente Rajoy, por “inundar de policía” la capital catalana. En un mensaje de Twitter, escribió: “Barcelona ciutat de pau, no té por (Barcelona ciudad de paz, no tiene miedo)”.

Las escenas de tensión con centenares de heridos se repitieron sobre todo por las redes sociales. Escenas sangrientas, ciudadanos cogidos a varazos, arrastrados por el suelo.

La oficina de Salud de la Generalitat informó que 355 personas en Barcelona recibieron asistencia, 249 en Gerona, 27 en Tarragona, 111 en Lérida y 55 en Terres de l’Ebre.

En realidad abundaron los momentos de tensión desde las nueve de la mañana cuando se había previsto abrir los colegios electorales. Horas antes, desde la madrugada, largas colas buscaban proteger las sedes de la incursión policial. Desde las 5 de la madrugada llegaron las urnas y papeletas. Y también llegaron los Mossos d’Escuadra (la policía catalana) pero solo registraban un acta y se iban.

Lejos de Cataluña, se criticó la acción de los jefes de los Mossos. Están actuando como “una policía política, traicionan la confianza que jueces y fiscales habían depositado en ellos”, dijo una fuente de la fiscalía. Añadió: “Habrá consecuencias penales para los responsables”.

Ante esa pasividad, fue la Policía Nacional y la Guardia Civil los que provocaron centenares de heridos, según la Generalitat. Se informó que 19 policías y 14 guardias resultaron heridos, según Interior.

Los objetivos fueron escuelas, centros sanitarios, locales municipales habilitados por el Govern para la consulta. Las fuerzas de seguridad, según el Ministerio del Interior, lograron cerrar 92 colegios en Cataluña. Pero no fue suficiente. Según los catalanes, un 96% de colegios quedaron abiertos para la consulta. Los independentistas, apoyados por sectores eclesiales, hasta usaron bancos de los templos para evitar el paso policial. En el deporte, futbolistas como Gerard Piqué o Xavi Hernández rechazaron la represión. El Barza jugó sin público.

La protesta no ha terminado. Puigdemont anuncia independencia para los próximos días. Rajoy buscará alianzas y nueva estrategia.

En tanto, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, reclama al gobierno abra negociación con la Generalitat. Enjuicia la gestión de Rajoy y Puigdemont en la crisis. Exige responsabilidades políticas por la actuación policial. Y, por último, pide elecciones si Rajoy y Puigdemont no llegan a un acuerdo.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, trasladará el resultado del escrutinio al parlamento regional, dominado por sus partidarios, para que declare la independencia.

Pero esta no será de efecto inmediato. El mismo Puigdemont lo aclaró: “Todos sabemos que hay un periodo de transición, no hay un botón que automatiza las independencias”.

Puigdemont ya anunció que buscará “una mediación” en su conflicto con Madrid. Y buscará reconocimiento. Para eso está la Unión Europea. Ayer mismo pidió a Bruselas que “actúe con rapidez”. “La UE ya no puede continuar mirando a otro lado”, la situación en Cataluña “es de interés europeo”.

Según el artículo 4.4 de la ley de referéndum, si el ‘sí’ a la independencia sale vencedor, el Parlament, “dentro de dos días siguientes a la proclamación de los resultados, celebrará una sesión para efectuar la declaración de independencia de Cataluña”.

El gobierno de Rajoy debe actuar rápido. Y seguir negando que se dio un referéndum.

Fuente: larepublica.pe

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