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Obamacare, el legado que Donald Trump no pudo borrar

24 de marzo de 2017 10:26 PM
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El presidente y los republicanos retiraron por falta de votos su propuesta de ley para acabar con la reforma de Obama

Una de las promesas electorales y caballo de batalla de Donald Trump se desvaneció este viernes cuando el presidente estadounidense y los líderes republicanos retiraron de la Cámara de Representantes su iniciativa de ley para revocar el Obamacare, una vez que se volvió evidente que la medida fracasaría rotundamente. ¿En qué consiste la ley de salud con la que no pudo la nueva Administración?

El Obamacare fue votado en 2010 bajo el nombre oficial de The Patient Protection and Affordable Care Act (Ley del Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible) por la mayoría demócrata de la época y permitió a más de 20 millones de estadounidenses acceder a un seguro de salud.

"Gracias a esta ley, más del noventa por ciento de los estadounidenses están asegurados, la tasa más alta de nuestra historia", afirmó el ex presidente Barack Obama en un comunicado emitido el jueves, en la víspera de la votación que fue anulada.

Se trató, en principio, de una iniciativa para dar cobertura sanitaria a aquellos que no la tenían o no podían acogerse a los seguros existentes (Medicare, para mayores de 65 años, jubilados y discapacitados; y Medicaid, para ciudadanos con menor poder adquisitivo) por no cumplir los requisitos.

Obamacare obliga a las empresas aseguradoras a participar del plan y a todos los ciudadanos a contratar un seguro.

Las personas con ingresos por debajo del 400% del nivel federal de pobreza pueden tener subsidios de asistencia financiera del mercado de seguros a través de créditos fiscales para la reducción del costo de la prima y un sistema que comparte los costos de los gastos adicionales.

En contraparte, la propuesta republicana —ahora dada de baja— elimina las impopulares multas de la ley de su predecesor para las personas que no contratan seguros médicos y los, a menudo generosos, subsidios para los que contratan seguros.

Los republicanos planteaban que los consumidores afrontaran una sanción del 30% al dejar que su cobertura expire. Los créditos fiscales contemplados por los republicanos se calcularían en función de la edad y no de los ingresos. Además, la reforma acabaría con la expansión de Medicaid y recortaría fondos federales en el futuro para el programa federal y permitiría que los estados establecieran requisitos sobre algunos de los 70 millones de beneficiarios del sistema.

En un intento de ganar apoyos entre los conservadores, los líderes de la cámara baja habían propuesto una nueva enmienda que revocaría el requisito de Obama de que las aseguradoras cubran 10 servicios concretos como la maternidad y los tratamientos de salud mental.

Los conservadores han reclamado que se retiren esas y otras condiciones, alegando que dispara los precios de las primas.

En cambio, muchos moderados se oponen porque creen que la reforma republicana dejaría a muchos votantes sin cobertura médica. Asociaciones médicas, grupos de consumidores y hospitales se han opuesto o expresado reservas, y algunos gobernadores republicanos señalan que la propuesta recorta demasiado Medicaid y dejaría sin cobertura a muchas personas de bajos ingresos.

Por su parte, Barack Obama reconoce que queda trabajo por hacer para "reducir los costos" de la atención médica en Estados Unidos, mejorar la calidad y ayudar a los estadounidenses que todavía no tienen un seguro, pero considera que los cambios deben hacerse sobre la ley existente.

La del viernes fue una sorprendente derrota para el nuevo mandatario luego de que les exigió a los representantes republicanos que votaran el viernes la medida, con la amenaza de mantener vigente la reforma de salud de Obama y pasar a otros asuntos en caso de que la votación fracasara. La iniciativa fue retirada minutos antes de que iniciara la votación.

Tras el revés por falta de apoyos, Donald Trump dijo que está dispuesto a reabrir negociaciones con los demócratas para reformar la ley de salud.

En una conferencia de prensa convocada de urgencia en el Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, admitió que el modelo Obamacare "es la ley".

"No tenemos los votos suficientes para sustituir esta ley. De forma que sí, tendremos que vivir con Obamacare por ahora", expresó, visiblemente frustrado.

El influyente legislador recordó que "son necesarios 216 votos para aprobar una legislación. Con este proyecto de ley llegamos muy cerca, pero nos quedamos cortos".

Donald Trump aseguró que el país "acabará teniendo una gran ley de salud una vez que el desastre de Obamacare explote", es decir, que las primas de los seguros médicos bajo esa ley alcancen precios desorbitados.

Las consecuencias de una derogación irían más allá de perjudicar a los 22 millones de personas que gracias a esta ley de salud lograron tener un seguro médico.

De acuerdo con un estudio del Urban Institute, una derogación parcial del Obamacare por la vía presupuestaria dejaría sin seguro a 29,8 millones de personas: 82% de estas personas pertenecen a familias de clase trabajadora, 80% no tiene estudios universitarios, 56% son blancos no hispanos y 38% son personas jóvenes de 18 a 34 años.

Fuente: elcomercio.pe

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